ACADEMICUS



UN PUENTE ENTRE EL MUNDO ACADÉMICO Y UNIVERSITARIO Y LA SOCIEDAD.


domingo, 9 de septiembre de 2012

La rosarina María Florencia Machado obtuvo el primer puesto del Concurso Internacional de Canto

 
 
Tras superar las instancias de audición y las eliminatorias, la mezzosoprano María Florencia Machado llegó a la final y esta noche fue elegida como la mejor voz del Concurso Internacional de Canto organizado por el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón.
Al cabo de un emocionante concierto de cierre del concurso, durante el cual María Florencia interpretó “Parto, parto”, de La Clemenza di Tito de Mozart y “Werther, Werther, Werther!” de Werther! de Massenet, el barítono Sherrill Milnes -miembro del jurado- la anunció como ganadora del certamen.
Por su parte, la soprano de Corea del Sur Jung Nan Yoon obtuvo el segundo puesto, mientras que la soprano rosarina Jaquelina Livieri, el tercero y el barítono de ruso Alexey Lavrov, el cuarto lugar, en esta final inolvidable.
Los cuatro galardonados tendrán la oportunidad de ganar premios monetarios y, como parte del reconocimiento, se les ofrecerán compromisos de presentaciones en los más prestigiosos teatros de ópera de Sudamérica.
El Concurso Internacional de Canto comenzó con una exhaustiva etapa de audiciones en los grandes teatros del mundo, como el Metropolitan de New York, la Royal Opera House de Londres y el Teatro Bolshoi de Moscú, entre otros, al cabo de la cual fueron seleccionados 21 semifinalistas. Durante esta última semana se realizó en el Teatro Colón una jornada de eliminatorias al cabo de las cual fueron elegidos los 8 finalistas que esta noche cantaron a sala llena y acompañados por la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, dirigida por el maestro Enrique Arturo Diemecke.
El jurado de excelencia, representativo del mundo de la ópera en sus niveles más significativos: institucional, artístico y académico, estuvo integrado por Kiri Te Kanawa, Sumi Jo,Sherrill Milnes, Lenore Rosenberg, Nicholas Sears y Renaud Loranger.
El certamen fue concebido por el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón con la misión de descubrir a los más talentosos jóvenes cantantes de la actualidad y generar oportunidades para el desarrollo de sus promisorias carreras.
 

sábado, 8 de septiembre de 2012

EL LIBRO DE LA SEMANA S. Greenblatt y 'El giro. De cómo un manuscrito olvidado contribuyó a crear el mundo moderno'

Gian Francesco Poggio Braacciolini (1380-1459)

Para el Pais de Madrid

La aventura de las ideas

S. Greenblatt y 'El giro. De cómo un manuscrito olvidado contribuyó a crear el mundo moderno'

Sostiene que lo que llamamos Renacimiento empieza con el descubrimiento de un texto de Lucrecio

Uno de los capítulos fundamentales de nuestra historia intelectual se encuentra en ese texto


El giro. De cómo un manuscrito olvidado contribuyó a crear
el mundo moderno
Stephen Greenblatt
Traducción de Juan Rabasseda
y Teófilo de Lozoya
Crítica. Barcelona, 2012
320 páginas. 25,90 euros (electrónico: 15,99)
Uno de los aspectos más patéticos de la experiencia humana es nuestra ignorancia de las verdaderas consecuencias de nuestros actos. Emprendemos un viaje, abrimos un libro, entablamos una conversación, y en un futuro imprevisible ocurrirán eventos que determinarán la suerte de nuestros descendientes. Así lo entendió Pascal, quien declaró que si la nariz de Cleopatra hubiese sido más chica, el aspecto de la tierra entera hubiese sido otro.
Un helado día de enero de 1417, un hombre joven, regordete, de ojos vivos y protuberantes (si la miniatura que lo retrata en su traducción latina de Jenofonte es fiel) cruzaba a caballo una zona montañosa del sur de Alemania. Su meta era (probablemente) el monasterio benedictino de Fulda, fundado en el siglo ocho por un discípulo de San Benito, y su misión descubrir en los enmohecidos recovecos del monasterio los libros de olvidados autores paganos. El nombre del joven era Poggio Bracciolini y su patria Florencia, donde sus amigos, grandes lectores como él, seguían la tradición iniciada por Petrarca casi un siglo antes de buscar en los basureros eclesiásticos las obras maestras de la antigüedad griega y latina. Así Petrarca había rescatado del olvido la monumental Historia de Roma de Tito Livio, varios discursos y cartas de Cicerón y la obra poética de Propercio. Poggio esperaba emular a su maestro.
En Fulda, Poggio fue recibido con cautela, pero, gracias a sus cartas de recomendación, se le permitió consultar el grueso catálogo de la biblioteca abacial. Para apaciguar la desconfianza del bibliotecario, pidió consultar primero el manuscrito de uno de los padres de la Iglesia, Tertuliano, pasando así de las obras canónicas a las paganas. Descubrió así un poema épico de Silio Itálico, de quien sólo se había conservado el nombre, una importante obra sobre la astronomía, de Manilio, autor de quien ni el nombre había sobrevivido hasta entonces, y un largo fragmento del historiador Amiano Marcelino. Por fin, vio que el catálogo mencionaba una obra del filósofo y poeta Tito Lucrecio Caro, De rerum natura, Acerca de la naturaleza de las cosas, escrita probablemente hacia el año 50 antes de Cristo. Ovidio, Cicerón y otros más lo mencionaban con admiración en sus escritos, pero ni un solo verso había llegado hasta el siglo de Poggio. Con el resignado permiso del bibliotecario, el joven literato ordenó al escriba que lo acompañaba que hiciese una copia.
Aquí comienza lo que es para Stephen Greenblatt, erudito e imaginativo conocedor del Renacimiento europeo, uno de los capítulos fundamentales de nuestra historia intelectual. Con la obra maestra de Lucrecio, Poggio rescata para su época (y para las sucesivas) una fundamental reflexión acerca de nuestro universo, peligrosamente subversiva para los lectores de la católica Europa del siglo quince, y asombrosa premonición de las teorías astrofísicas de nuestro tercer milenio. En De rerum natura, Lucrecio declara que el universo, y todo lo que éste contiene, está hecho de partículas minúsculas siempre en movimiento, y que los dioses imaginados por los poetas no son necesarios para que ese universo exista. Platón había hecho decir a su Sócrates que la imaginación poética distrae de la percepción veraz de la realidad; Lucrecio retoma esta observación y la transforma en una rigurosa exigencia que precede y amplifica el ateísmo darwiniano de Richard Dawkins y tantos otros científicos de nuestros días.
En su tiempo, Lucrecio fue juzgado por sus lectores más un poeta virtuoso que un científico lúcido, un filósofo epicúreo en el verdadero sentido de la palabra (y no en la denigrada aceptación que damos hoy al epíteto). Quince siglos más tarde, en la época de Poggio, su visión del mundo alentó a artistas como Sandro Botticelli y sus propósitos aterraron a los teólogos del Vaticano, quienes condenaron su libro al Index. Como tantas otras obras prohibidas, De rerum natura sobrevivió a las llamas y, más tarde, su autor fue reconocido como el padre de una larga línea de científicos, desde Galileo, quien lo estudió detenidamente, hasta Newton, Darwin, Freud y Einstein, quienes alabaron su justeza y su intuición.
Lucrecio sirvió de inspiración a numerosos escritores y filósofos. En 1989, un bibliotecario de Eton College compró, por apenas 250 libras, una edición de De rerum natura impresa en 1563. Bajo la firma que hacía de ex libris, el bibliotecario descubrió otra, de un dueño anterior. En la tercera página de guarda, este antiguo y entusiasmado lector de Lucrecio había escrito: “Puesto que los movimientos de los átomos son tan variados, no es imposible que se hayan juntado alguna vez de esta manera, o que en el futuro volverán así a juntarse, dando nacimiento a otro Montaigne”. Lucrecio fue, para Michel de Montaigne, una suerte de hermano espiritual.
La feliz y convincente tesis de Greenblatt es que lo que llamamos Renacimiento o “Temprana Modernidad” empieza con el descubrimiento hecho por Poggio. Por supuesto, no sabemos si, de no haber existido la posibilidad de leer nuevamente el De rerum natura, Montaigne hubiese reflexionado de la misma manera acerca del sentido de la vida, Botticelli hubiese pintado su Primavera, Galileo hubiese descrito un universo unificado y autosuficiente, Einstein hubiese tratado de definir esas minúsculas partículas de las que estamos hechos nosotros y los gusanos y las estrellas. El hecho es que gracias a un joven lector empedernido, el De rerum natura existe y Lucrecio continúa conversando con nosotros, y sus versos nos ayudan a examinar, con algo más de sabiduría y de audacia, la asombrosa existencia de eso que llamamos mundo.
 
 
 

domingo, 2 de septiembre de 2012

ESTA SEMANA EN EL TEATRO COLÒN 3 al 9 de SEPTIEMBRE

Encabezado_Gacetilla
Esta semana en el Teatro Colón
3 al 9 de septiembre
Lunes 3 de septiembre, 20:30 horas.
La excelencia artística de Sumi Jo y Darío Schmunck en un concierto gratuito en el Teatro Colón
Con motivo del 50º aniversario de las relaciones diplomáticas entre Argentina y Corea, la Orquesta Académica integrada por los alumnos de la Academia Orquestal del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón acompañará, bajo la batuta del maestro Enrique Arturo Diemecke,a dos grandes intérpretes de amplia carrera vocal internacional. El programa incluye obras de Beethoven, Adam, Verdi, Donizetti y Tchaikovski.
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Martes 4 de septiembre, 20:30 horas.
El pianista ruso Arcadi Volodos llega al país por primera vez en el marco del Abono Bicentenario
Considerado por la crítica como uno de los pianistas más destacados e interesantes de la actualidad musical internacional, Volodos interpretará un programa compuesto por piezas de Schubert, Brahms y Liszt.
Localidades desde: $43.
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Jueves 6 de septiembre, 20:30 .
La violinista Sarah Chang, junto a la Filarmónica de Buenos Aires
El décimo primer concierto de la temporada tendrá la dirección de Enrique Arturo Diemecke. El programa incluye el Concierto para violín en Re menor, Op. 47 de Jean Sibelius (1865-1957) y la Sinfonía Nº 4 en Mi bemol mayor, “Romántica”de Anton Bruckner (1824-1896).
Localidades desde $30.
L
Domingo 9 de septiembre, 11:00. Entrada Gratuita.
El Quinteto Filarmónico, en el ciclo de Intérpretes Argentinos del Teatro Colón
Celebrando su décimo aniversario, el grupo conformado por Claudio Barile (Flauta), Néstor Garrote (Oboe), Matias Tchicourel (Clarinete), Fernando Chiappero (Corno) y Gabriel La Rocca (Fagot),

ejecutarán obras de Darius Milhaud, Samuel Barber,Manuel de Falla y Paquito D’Rivera.

Las entradas se podrán retirar a partir del viernes 7 de septiembre, de 10:00 a 20:00  en la boletería del Teatro Colón, Tucumán 1171 (4378-7109). Se entregarán 4 localidades por persona hasta completar la capacidad de la sala.
 

sábado, 23 de junio de 2012

HACE 25 AÑOS PARTIA FRED ASTAIRE ESE SOPLO DE ALEGRIA.

_______________________________________________________________________________________ 'O baila la cámara, o bailo yo' ______________________________________________________________________________________ por Cristina Marinero para El Mundro de Madrid. domingo 24/06/2012 04:01 horas _____________________________________________________________________________________ En 1981 Mikhail Baryshnikov fue invitado a hablar en el homenaje que el American Film Institute celebraba en honor a Fred Astaire. El astro del ballet clásico, para sorpresa de todos, arrancó su discurso así: "No es un secreto. Todos le odiamos". Baryshnikov prosiguió desvelando palabras tan sinceras, como sorprendentes. "Nos crea complejos porque es demasiado perfecto; su problema es que siempre se está moviendo. Tú terminas tu función, recibes los aplausos y piensas que quizás, sólo quizás, fue un éxito, y te vas a casa... Enciendes la televisión para relajarte y ahí está él, perfecto". "Recordad lo que dijo Ilie Nastase sobre Bjorn Borg", añadió el fenómeno ruso-americano, "nosotros jugamos al tenis; él juega a otra cosa... pues lo mismo sucede con Fred Astaire, nosotros bailamos, pero él hace otra cosa". Y es que, prácticamente, Fred Astaire sólo paró de bailar cuando sus problemas de salud, ya en su octava década de vida, le obligaron a hacerlo. Fue hace 25 años, en su hogar de Los Ángeles, junto a su segunda esposa, Robyn Smith, 40 años más joven que él. Tenía 88 años y mantenía ese porte elegante y caballeroso que le había identificado durante toda su carrera artística junto a Ginger Rogers, su compañera más célebre desde 'Volando a Río', en 1933; "él le da clase", decía Katherine Hepburn sobre la pareja, "y ella le da sexo", Eleanor Powell o Cyd Charisse. Por suerte, se había convertido en inmortal a través de filmes como 'Sombrero de copa', 'Sigamos la flota', 'Melodías de Broadway' o 'Bodas reales', en la que interpretó la famosa secuencia donde baila subiéndose por paredes y techo. La leyenda cuenta que en su primera prueba para el cine, el productor dijo "no actúa, no baila, está calvo, baila un poco". Sin embargo, lo hizo todo y muy bien. Astaire ha sido uno de los principales iconos del musical americano, protagonizando películas de este género durante tres décadas y erigiéndose fundamental para el tratamiento que la danza recibió en la gran pantalla. Ese ha sido su gran legado para la historia, imponer las necesidades de la danza a las leyes de la narrativa cinematográfica. Pues, con sólo tres películas en su curriculum, se hizo con el control a la hora de filmar sus números de danza. Sus aportaciones al mundo del cine Tras el estreno de su tercer largometraje, 'La alegre divorciada' (1934), el bailarín y coreógrafo dejó expuesto, con esta sentencia, el principio que mantendría de ahí en adelante: "o baila la cámara, o bailo yo". Hollywood, por fortuna, se rindió a sus pies de excepcional danzante y dejó que siguieran bailando sin cortes. Porque desde entonces (ya se aprecia en su siguiente película, 'Roberta', de 1935), a Fred Astaire le hemos admirado casi siempre en un único plano, el general, donde la cámara se sitúa a suficiente distancia como para captar en su encuadre todo el cuerpo. Por eso le vemos tan bien, nada nos distrae de sus números de baile, realizados por él o con el coreógrafo Hermes Pan, su gran amigo y colaborador. Astaire desterró de sus películas esos planos detrás de celosías, a través de ornamentos varios, con sombras o tomados en cenital. Además, hizo que los números danzados se integraran en la historia. También hizo muy fácil el trabajo del montador: sus secuencias bailadas no tendrían nada más que un plano, a lo sumo dos, por lo que no necesitarían de trabajo de edición añadido. Por estas razones, durante 30 años, los espectadores de todo el mundo, al contemplar sus números de baile, vieron verdaderos documentos filmados, ya que 'Begin the Beguine', 'Night and Day' o 'Puttin on the Ritz' fueron rodados del tirón y así registrados por el celuloide. Premiado con un Oscar honorífico en 1950 por su trayectoria profesional, poseedor de tres globos de oro (entre ellos otro honorífico, el Cecil B. de Mille), y un Bafta como mejor secundario por 'El coloso en llamas', Fred Astaire había nacido el 10 de mayo de 1899 en Omaha, Nebraska, como Frederick Austelitz. Debutó en el teatro bailando junto a su hermana Adele y el cine le llegó en 1933, con 'Dancing Lady', tras separarse al contraer ella matrimonio. Su última película, 'Ghost Story', la rodó con ochenta y dos años, en 1981. Ha sido inspiración de los más grandes bailarines y coreógrafos, desde el citado Baryshnikov, a Nureyev, pasando por Jerome Robbins o George Balanchine, incluso Michael Jackson confesaba su admiración por él. Su trono en el cine musical americano sólo podría haberlo compartido con otro grande, Gene Kelly, absolutamente diferente en estilo a él, con quien trataron de rivalizarlo, pero de quien fue gran amigo. © 2012 Unidad Editorial Información General S.L.U. Aviso legal Política de privacidad 7 Publicación digital controlada por OJD RSS

martes, 12 de junio de 2012

HOY Y MAÑANA GARY COOPER EN LA SALA LEOPOLDO LUGONES DEL TEATRO SAN MARTIN

16 films interpretados por uno de los artistas del cine clásico estadounidense, un actor de enorme versatilidad y sutileza que supo encarnar desde amantes empedernidos hasta aventureros con corazón de oro, sin olvidar una extensa galería de idealistas. Este homenaje a uno de los grandes actores de Hollywood incluye algunos de sus films más recordados y rarezas poco vistas, además de la versión recientemente restaurada de Alas, el primer film ganador de un Oscar a Mejor Película.

SALIÓ A LA VENTA UN NUEVO DE BALLETIN DANCE LA REVISTA ARGENTINA DE DANZA

____________________________________________________________________________________________________________________________ Suscripción a la edición impresa - Suscripción individual Abonando solamente los gastos de envío te llega la revista en formato impreso todos los meses a la dirección que nos indiques El trámite se realiza una vez al año y la suscripción comenzará a correr a partir del mes siguiente en que hayamos recibido la solicitud de suscripción y el importe correspondiente. Desde entonces recibirás once ediciones, una por mes. Con el último ejemplar, te enviaremos una carta recordándote que es la última, para que tengas tiempo para renovar la suscripción, no perderte ninguna y podrás completar la colección. También podés ver la suscripción grupal: para escuelas, academias, locales o simplemente un grupo de amigos. Podés recibir una encomienda de Balletin Dance todos los meses en el domiclio que prefieras. Para mayores informes comunicate con nosotros a: suscripciones@balletindance.com.ar Balletin Dance aparece mensualmente el día 10. Llená tu pedido on-line, hacé click aquí: "Tienda" la forma más rápida y directa para suscribirte -------------------------------------------------------------------------------- • Desde Argentina $ 99 • Desde Países Limítrofes U$S 70 • Desde Resto de América U$S 106 • Desde Resto del Mundo U$S 125 -------------------------------------------------------------------------------- Modos de pago: 1• Tarjeta de crédito Visa o Mastercard, ¡On-line! en el acto. O también por teléfono, correo, mail o fax, completando el formulario (tarda una semana aproximadamente hasta recibir la autorización de las tarjetas de crédito). 2• Tarjeta de débito. ¡On-line! en el acto. Primero tenés que comunicarte con tu banco para averiguar si estás haiblitado para hacer compras por internet con tu tarjeta. 3• Giro postal (desde Argentina). Enviar a nuestra redacción un giro postal desde cualquier sucursal del Correo Argentino a nombre de Agustina Llumá, junto con el pedido impreso. ATENCION: el giro postal es un cheque que te da el coreo que tenés que enviarlo en una carta postal. 4• Depósito bancario. Desde cualquier sucursal del Banco Río, realizá un depósito a la cuenta única Nº 355851/3, sucursal: 187, Titular: Agustina Llumá. Ese mismo día envianos el pedido completo con los datos del depósito: fecha, importe, Nº de transacción y nombre de la sucursal desde donde realizaste el depósito. 5• Pago mis cuentas. Cargás tu carrito de compras como siempre, y al finalizar marcás la opción de pago "Pago Mis Cuentas". Ese mismo día ingresás a tu home banking para realizar el pago, encontrarás al comercio/servicio "Balletin Dance" y el importe exacto del pedido que realizaste, hacés el pago y listo!. 6• Transferencia bancaria por internet. Datos de la cuenta: CBU 0720187188000035585136. Cuit: 27-21765023-8. Titular: Agustina Llumá. Ese mismo día envianos el pedido completo con los datos de la transferencia: fecha, importe y Nº de transacción. 7• Personalmente. De lunes a viernes de 10 a 17 hs, en nuestra redacción: A. Alsina 943, 4º piso, oficina 410 (C1088) Ciudad de Buenos Aires. 8• En forma telefónica. Llamanos de lunes a viernes de 10 a 17 hs (4331-0400), y aboná la suscripción con tarjeta de crédito Visa. Deberás tener la tarjeta con vos, porque te pediremos todos los datos. Este trámite demora aproximadamente una semana, depende del tiempo que se tome en Visa en otorgar el número de autorización. -------------------------------------------------------------------------------- [Volver] . Balletin Dance · La Revista Argentina de Danza · Consultas en general: info@balletindance.com.ar - www.balletindance.com.ar Adolfo Alsina 943 · 4º piso · Oficina 410 (C1088AAA) Buenos Aires - Argentina - Tel/Fax: (# 54 11) 4331-0400 .

LE FAISEUR ( EL ESPECULADOR) de BALZAC en el TEATRO SAN MARTIN

_________________________________________________________________________________________________________________________ Le faiseur (El especulador) es una de las pocas piezas teatrales que el padre de la novela moderna escribió hacia el final de su vida. Aunque motivado, según se ha dicho, por la necesidad imperiosa de lograr un éxito que le permitiera paliar sus dificultades económicas, con El especulador Balzac concibió una extraña creación teatral que sintetiza las obsesiones que guiaron su obra novelística. Con Daniel Fanego, Elena Tasisto, Tony Lestingi, Walter Quiróz, Malena Figó, Diego Mariani, Gabriel Rosas, Sebastián Richard, Roberto Saiz, Carlos Silva, Gabriel Molinelli y Nelson Rueda. Dirección: Francisco Javier.