ACADEMICUS



UN PUENTE ENTRE EL MUNDO ACADÉMICO Y UNIVERSITARIO Y LA SOCIEDAD.


lunes, 23 de mayo de 2011

EL TEATRO EN BUENOS AIRES DURANTE LA PRESIDENCIA DE SARMIENTO.




Por Alejandro A. Domínguez Benavides

A Alberto Sarmiento Laspiur (h) In memoriam
A Claudia Dina Domínguez Benavides, hermanados en el amor al teatro.

1. Advertencia preliminar.

Domingo Faustino Sarmiento nació en 1811 y murió en 1888 vale decir que de
acuerdo con nuestro criterio de periodización su existencia coincidió con la constitución del teatro argentino (1700-1884) hasta los primeros tiempos de su emancipación cultural que coincidirá con el nacimiento del teatro nacional.
Si bien delimito el campo de investigación entre 1868 y 1874 no comparto los esquemas de la mayoría de los historiadores del teatro que nos precedieron –por ejemplo Luis Ordaz y Raúl Castagnino- que utilizaban un criterio histórico-político para delimitar los procesos creativos y estéticos del campo teatral (Cfr por ejemplo su documentada obra Contibución Documental a la Historia de El Teatro en Buenos Aires Durante la Época de Rosas – 1830-1852 -, Comisión Nacional de Cultura, Instituto Nacional de Estudios de Teatro, Buenos Aires, 1944) .
Criterio que juzgo superado por la categoría que denominamos sistema utilizado por los historiadores de la literatura . El sistema teatral determina un momento histórico, los valores estéticos e ideológico de los grupos culturalmente dominantes y permite entablar una relación comparativa con los hechos teatrales anteriores y posteriores y de ese modo se establecen “tramos temporales dominados por un sistema de normas literarias, cuya introducción, despliegue, diversificación, integración y desarrollo pueden trazarse” .

El historiador del teatro tiene que revisar la documentación gráfica, las obras literarias que dan cuenta de la política y la vida cotidiana del pasado y reinterpretarla en el marco de una teoría socio semiótica del hecho teatral. “Que tenga en cuenta –como afirma Sayas de Lima- la competencia del espectador, las expectativas e intereses generales y específicos y las condiciones materiales de la recepción que incluye la situación física del espectador respecto de la representación y con el resto de la audiencia”.
Siguiendo este modelo de periodización concluiremos que tanto el teatro de la época de Rosas como el de la presidencia de Sarmiento van a coincidir con un teatro de intertexto romántico (1838-1884) que el autor de Facundo apreciaba produciéndole un singular goce estético.
Por esa razón antes de adentrarme en el tema objetivo de este ensayo voy a bucear el aspecto subjetivo que más me agrada la relación estrecha entre el autor de Facundo y el teatro al que apreció cómo espectador y cómo crítico sensible y sagaz. Vale la pena recordar, también, que casi encontró a la muerte en 1873 cuando atentaron contra su vida todo por ir al teatro. Cuánta pasión debe haber despertado en él esta manifestación del arte que acuciado por la sordera acudía a la función donde supongo escucharía muy mal los parlamentos de los actores. Solamente el loco Sarmiento fue capaz de esas y tantas hazañas.

2. SARMIENTO Y EL TEATRO.

La vocación dramática de Sarmiento se entreteje con la trama varias etapas de
su vida, pero sintió despertar su vocación por el teatro apenas iniciada la adolescencia.
Y se arraigará a partir de de 1836 cuando regresa de Chile después del estar exiliado durante cinco años.
La situación de la ciudad de San Juan era similar a la de todas las ciudades importantes del país durante la primera mitad del siglo XIX. Grupos sociales con tradición en la provincia y otros recién afincados buscaban progresar a través del estudio y los negocios. La provincia cuyana quería abrirse paso en un incipiente proceso de industrialización, pero el azote de la montonera, satélite del tirano porteño, había impedido estos avances. Pero los sanjuaninos no se quedaron quietos.
Durante la gobernación de de Martín Yanzón (1834-1836) se tendieron líneas para encarrillar la vida de la provincia por los senderos de la tolerancia. Yanzón, comandante de Facundo Quiroga, en sus años de gobernador clarifica los cuadros de la burocracia lugareña –no muy nutridos como podrá comprenderse- y consigue imprimirle cierto sentido progresista a su actuación.
En 1834, durante su gobernación, un grupo de entusiastas forma la Sociedad Dramática y Filarmónica, que años más tarde integró Sarmiento. La Sociedad nucleaba a un grupo de jóvenes interesados por el teatro y se organizó una verdadera entidad con
un destacado elenco que tomó como sede una antiguas casona que perteneció a los descendientes de don Javier Jofré entroncados con los fundadores de la capital. La sociedad que había nacido con tanto ímpetu no podía sustraerse del momento político que vivía el país y especialmente la provincia y deciden hacer impasse por un tiempo.
Al caer asesinado Facundo Quiroga. Yanzón se enfrenta con Brizuela derrotado deja de ser gobernador es entonces, cuando Nazario Benavides asume como gobernador. Una de las más acertadas medidas que adoptó fue la designación del médico norteamericano Amán Rawson que imprimió al gobierno tolerancia que permite el regreso de muchos jóvenes –entre los que se encontraba don Domingo Faustino- que habían participado en conatos revolucionarios. Coincide con esta situación la llegada desde Buenos Aires, no como beneficiario de la amnistía, del doctor Antonio Aberastain que como veremos tendrá una gran influencia en la cultura sanjuanina.
El doctor Rawson no pierde el tiempo y lo designa Juez de Alzada del Tribunal de San Juan, Aberastain no olvida a su ex condiscípulo Sarmiento en la Escuela de la Patria y le consigue un cargo de procurador con licencia para defender causas menores,
este trabajo le daría una tranquilidad económica que no le bastaba para calmar sus múltiples inquietudes culturales.
La Sociedad Dramática y Filarmónica fundada en 1834 vuelve a funcionar con Aberastaín como presidente y Sarmiento gustoso se incorpora. En 1837 llegó desde Buenos Aires el doctor Manuel Quiroga Rosas, doctor en jurisprudencia que traería consigo las ideas de los jóvenes que se reunían y que el conoció en el Salón Literario de Marcos Sastre, agrupados más tarde en “la Joven Argentina”. El doctor Quiroga Rosas era un hombre mundano cuya versación intelectual, su versatilidad plena de matices universales junto a Aberastaín lograron cumplir una misión fundamental que repercutió en la formación de Sarmiento. Nuevos aires soplaban en San Juan.
Una Joven Argentina cuyana se reunirá en tertulias en la casa de Quiroga Rosas allí concurriran Antonino Aberastaín, Damián Hudson, los Laspiur, Zaballa y Moyano, Indalecio Cortínez, y el ministro Amán Rawson, y sus hijos Franklin y Guillermo con quien Sarmiento, por supuesto integrante del grupo, estaba iniciándose en el estudio del idioma italiano. Este grupo selecto estaba muy cerca de los ideales que los jóvenes Echeverría, Alberdi y Gutierrez estaban desarrollando en Buenos Aires.
¿Y el teatro? En el mismo solar donde se fundó nuevamente comienza funcionar a partir de 1836 la Sociedad Dramática y aquí lo hallamos a Sarmiento como “Primer Decorador de teatro y salón de baile” , pero su función no queda reducida a esta. De la selecta biblioteca de Quiroga Rosas él y sus amigos solían trasladarse al Café del Comercio de Aubone o en la casona de Jofré donde transcurren las horas en el ensayo de obras como El delincuente honrado de Jovellanos o las comedias de Molière, El enfermo imaginario y El convidado de piedra entre otras, aparte la siempre requerida obra de Beaumarchais El barbero de Sevilla. Eso sin contar piezas más ligeras como El abogado Tras o Montes, El Alcalde Sardan y El negro sensible
Las damas que completaban el conjunto parientes de los socios, aparte de sus actuaciones se ocupaban de coser los cortinados, la utilería y confeccionar los trajes de época.
La eficiencia con que la Sociedad realizaba su actividad teatral. El 9 de julio de 1837 según recogen las crónicas se representó gratis para el pueblo, el apólogo Roma libre, seguido de la petit pieza Oscar. Finalizada la representación se organizó un gran baile amenizado por la orquesta compuesta por Castro, Zacarías y Benavides. Ejecutando el piano el joven tucumano Benjamín Villafañe de paso por San Juán.
Hasta aquí la reseña de aquella etapa feliz e inicialmente fecunda. A Sarmiento le espera el destierro. El teatro siempre ha sido una forma de resistir, de metaforizar la realidad, de criticar las costumbres. Era, sin lugar a dudas un acontecimiento singular que los sanjuaninos gozaran de esa expresión genuina de la libertad en tiempos donde cada vez estaba más restringida.
Sarmiento, el inquieto, no se contentó con alimentar su espíritu. Aún no ha cumplido sus treinta años y consiguió cumplir con su labor de educador con la fundación del Colegio Santa Rosa y se sumó a ello su otra pasión la expresión de sus ideas. No quiere guardarse nada “tengo los puños llenos de verdades” afirmó alguna vez con su estilo habitual: exagerado que lo hacía caer fácilmente en una compresible megalomanía y en la sobreactuación. Sarmiento interpretó a Moliére y a Beaumarchais, a Calderón de la Barca a Jovellanos y a Larra. Leyó a Shakespeare, a Dumas padre, a Victor Hugo. Con esa formación funda El Zonda donde se curte el periodista, el publicista, el escritor. ¡Cuánto desprecio se desprende en las líneas que transcribimos por aquellos que envilecen un medio para educar y lo transforman en esa prensa amarilla que contamina hasta esos lobos que pretenden deslumbrar al lector común con la vana y pobre representación de sofistas del nuevo milenio
¿Que es pues un periódico? Una mezquina hoja de papel, llena de retazos, obra sin capítulos, sin prólogo, atestada de bagatelas del momento. Se vende una casa. Se compra un criado. Se ha perdido un perro, y otras mil frioleras, que al día siguiente a nadie interesan. ¿Qué es un periódico? Examinadlo mejor. ¿Qué más contiene? Noticias de países desconocidos, lejanos, cuyos sucesos no pueden interesarnos. (...) Trozos de literatura, retazos de novelas. Decretos de gobierno. (...) Un periódico es el hombre. El ciudadano, la civilización, el cielo, la tierra, lo pasado, lo presente, los crímenes, las grandes acciones, la buena o la mala administración, las necesidades del individuo, la misión del gobierno, la historia contemporánea, la historia de todos los tiempos, el siglo presente, la humanidad en general, la medida de la civilización de un pueblo." D. F. Sarmiento, El Zonda Nº 4.

Teatro, libertad de prensa insisto era mucho pedir. La Patria se estaba desangrando y San Juan si bien gobernada por un moderado como era el General Nazario Benavides formaba parte de la Confederación y sus compromisos con el señor de San Benito de Palermo eran estrechos. El tirano porteño ordenó clausurar la librería de Marcos Sastre y la Asociación de Mayo. Ante este panorama Benavides invitó a Sarmiento a su casa invocando un pretexto pueril que escondía otro motivo más grave: solicitarle moderación en sus páginas de El Zonda.
La actitud de don Domingo Faustino fue mantenerse firme en su actitud y publicó en su diario con toda exactitud la conferencia mantenida con el Gobernador. El 28 de agosto de 1838 se suspende la publicación del diario y cuatro meses más tarde su director es encarcelado en los altos del Cabildo. Un futuro certero se avecinaba la muerte o el destierro
El Gobernador Benavides le había prometido a doña Paula, la madre del prisionero y a sus hermanas que le daría un salvoconducto para que emigrara a Chile, pero el triunfo de Aldao en Mendoza entonó a la soldadesca sanjuanina que presa de
una peligrosa borrachera va a pedir la cabeza de Sarmiento como emblema de la derrota sufrida por los unitarios en la provincia vecina.
Benavides cumplió con su palabra envió a su edecán para protegerlo y después de tres años. El 19 de noviembre de 1840 partió rumbo a Chile con su padre y otros acompañantes escoltado por un piquete de soldados.
Una nueva etapa de su vida le aguardaba con el teatro.

Sarmiento crítico teatral
La amargura del exilio en Chile se transformó en “su teatro” -escribió en 1884-
a quien le debía los más gratos recuerdos. “Quisiera verla antes de morir –como la primera página y la más bella del libro de mi vida”.
La vocación que despertó en San Juan y apenas concretada en la redacción de El Zonda se consolidó en el país trasandino. “Trabajar en la enseñanza chilena era cosa problemática para él; no así escribir un artículo, para lo cual bastábale tener papel y pluma a la mano” . Y de ese modo ingresó como redactor de El Mercurio Don Manuel Rivadeneyra, editor del semanario se comprometió a pagarle treinta pesos mensuales a cambio de que el publicista envíe tres o cuatro colaboraciones por semana. Más de un año actuó en aquella publicación Hay quienes que consideran que durante ese lapso escribió los artículos fundamentales de su carrera periodística allí está presente el crítico teatral, el actor costumbrista y el sociólogo.
Debe considerarse como una circunstancia bastante feliz el hecho de que la obra crítica que realizara Sarmiento sobre algunas obras teatrales de su tiempo no hayan contado hasta estos días con muchos exégetas .
Sarmiento desde las columna de El Mercurio seguirá la senda de don Andrés Bello con una gran diferencia el sanjuanino es un vocacional del teatro su carácter estaba forjado para la aventura dramática esta experiencia le dará un sello personal que apunta más que a lo gramatical a lo conceptual. En una de sus primeras notas apuntará entre escéptico e irónico: “a compañía dramática en ha anunciado la próxima llegada del señor Jiménez que aspira al tratamiento de artista en su profesión…” . Pero sus comentarios no se agotan en cuestiones superficiales. Su vocación de educador percibe que cuanto se puede enseñar a través del teatro:
El teatro en los pueblos modernos no es un mero pasatiempo que no merezca
llamar la atención del gobierno y de los patriotas. El teatro es un foco de
civilización, menos por el espectáculo que ofrece, que por los elementos
que concurren a formarlo; todas las artes le prestan su auxilio y la poesía
y las bellas letras han hecho de él su campo de Marte, en que hacen parada
de sus progresos y de sus ingenios.




En este comentario está la huella de sus lecturas y representaciones sanjuaninas por ejemplo “El delincuente honrado•” de Jovellanos. Esta obra tiene las características propias de la literatura didáctica, de preocupaciones sociales, expresión precursora del romanticismo de factura neoclásica. El siglo jovellanista estuvo hondamente preocupado por la relevancia social del teatro. Sarmiento coincide con la concepción de Jovellanos el drama, debe “instruir, presentando ejemplos y documentos que perfeccionen el espíritu y el corazón”, “el teatro como diversión vana es una peste pública” .
Apoyándose en estas ideas el 19 de julio de 1842 en la crítica del drama histórico novelesco en dos actos Napoleón lo manda de Scribe propone la creación de una escuela de declamación. Y expresa en otra crítica “El teatro tiene esto de bueno, que habla a nuestros sentidos, a nuestro corazón a nuestras ideas” .
Pero para poder causar ese efecto era necesario en ese momento y hasta nuestros días que existan conservatorios con profesores probos e idóneos capaces de modelar y trabajar a conciencia la sensibilidad del actor. La inconciencia colectiva de nuestro tiempo hace que cualquier improvisado enseñe teatro con una irresponsabilidad tal que ni siquiera sea capaz de medir las secuelas psiquiátricas que puede dejar en el futuro actor.
La preocupación de Sarmiento de hace más de un siglo vuelve en nuestro milenio donde los planes de estudio no solamente en nuestro país sino en el mundo se están erradicando las materias y las carreras relacionadas con las artes y las
humanidades tanto en los niveles primario y secundario como en el terciario y universitario .
Sin embargo esa preocupación que transmitía Sarmiento por un teatro portador de valores morales no se vio traslucida en el enfrentamiento que va a mantener la Iglesia Católica con los cultores de la “comedia de magia” . En agosto de 1841 se lleva a cabo una función en beneficio del actor Paso y eligen un melodrama La Nonne


sanglante de Anicet Bourgeois con la colaboración de Maillan -cuya traducción exacta era La Monja sangrienta- .
La Nona Sangrienta fue considerada inmoral. El arzobispo, en un oficio dirigido al ministro del interior, Ramón Luis Irarrázabal, expresó su opinión respecto de los inconvenientes de algunas obras que se presentaban en Santiago.
Con el mayor dolor de mi corazón, he recibido diferentes noticias que me aseguran la malísima elección que se está haciendo de las piezas que se representan en el teatro de esta capital, asegurándome que ellas son motivo de escándalo aun a las personas mas relajadas, por la inmoralidad que a todas luces manifiestan. Yo sería un criminal si con tales avisos permaneciese indiferente, o me contentara con llorar en silencio males tan perniciosos a la religión i la sociedad .

En esta cuestión primó el Sarmiento racionalista y socarrón el mismo nos relatará cuáles son sus genuinos pensamientos y lo dejará traslucir en la crítica que debía escribir:
Entre tanta pieza romántica, diose un dramón llamado la Nona Sangrienta, en que los asesinatos, los esbirros, las mazmorras que se hunden y llenan el teatro de polvo, y los faroles de serenos o espías o bandidos fugaces o fugitivos se cruzan en todas direcciones. No me acuerdo del asunto, sino que era un tejido de horrores. Debía mandar mi artículo al día siguiente a Valparaíso. De regreso del teatro, y con el sombrero encasquetado y la cholla montada con tan gordos disparates, escribí la crítica del drama archirromántico, riéndome a carcajadas de los elogios burlones que le prodigaba para más realzar su fealdad; y como buen obrero que ha sacado su tarea, me entregué, luego de acabada, en brazos de Morfeo, para usar de una rancia y muy gastada y gustada figura .

Hombre de palabra el sanjuanino expresa en su comentario la seriedad
prometida y si bien el dramón estaba plagado de gordos disparates no pierde la ocasión para deslizar sus comentarios volterianos :

Sea lo que fuere, el drama romántico es el protestantismo literario. Antes
había una ley única, incuestionable y sostenida por la sanción de los
siglos; más vino Calvino y Lutero en religión, Dumas y Victor Hugo en el
drama y han suscitado el cisma, la herejía, de que nacieron después el deismo
y el ateismo y el romanticismo en el arte del que, cuando el caos se desembrolle,
veremos salir en materia de teatro ortodoxos puritanos, cuáquero, unitarios y
metodistas. ¿Y que hacer pues? ¿Habrá de recurrirse a la Inquisición? Pero este
medio ha caído en desuso, y los gritos de los de los clásicos, como las hogueras
de aquélla, no podrán continuar la marcha de las ideas; pues que la importancia
de la reforma ha sido demostrada hasta la saciedad.

La crítica sarmientina apunta a lo conceptual y ¿de la obra qué dice puntualmente?:
¿Os aterran con exhibiciones espantosas; os herizan los cabellos de horror; os hacen volver la cara de asco; os deslumhran con la siniestra vislumbra de las llamas; os llena de un placer inefable a la aparición silenciosa de la luna [...]. Pues bien habéis gozado, habéis sufrido ¿Qué mas queréis? Nos abstendremos de hacer un prolijo examen de la pieza, porque no poseemos la medida de lo bueno, de lo cabal, en este género de composiciones, y mui mal haríamos en querer medir con vara, una lonjitud que ha sido medida por estadios, millas romanas, pies de jigantes, o quien sabe que otra medida cabalística. Figúrense nuestros lectores que la pieza es de májia ¿y qué entendemos nosotros de los círculos májicos ni de cómo se hacen las apariciones y las brujerías?
En ese mismo agosto de 1841 se ocupó de las obras de Larra y dijo:
Sin las mejoras de las costumbres, las constituciones democráticas son una burla; sin amor a la libertad, las garantías son un nombre vano; sin interés por la cosa pùblica, la prensa se convierte en instrumento de opresión y el voto universal en sanción de despotismo .
En cuanto a la función de la crítica señaló en este mismo artículo:
La crítica de las costumbres tiene una alta misión: depurar el lenguaje, corregir los abusos, perseguir los vicios, difundir las buenas ideas, atacar las preocupaciones que les cierran el paso, y destruyendo todos los escombros que lo pasado nos ha dejado, preparar el porvenir.
Su labor como crítico de teatro va a continuar durante su exilio chileno, su nombre va cobrar notoriedad y sus notas van a ser comentadas por la sociedad culta de Santiago. En 1845 tiene la oportunidad de viajar a Europa, llega a España en un momento especial la boda real entre Isabel II y su primo el infante Francisco de Paula y voy a concluir este apartado con una carta dirigida a don Saturnino María Laspiur el 20 de noviembre de 1846:
Mi estimado amigo: durante mi mansión en España, lo he tenido más que presente que de ordinario y tanto que al fin he concluido por escribirle. ¿Sabe usted porque? El año 27 íbamos a Chile o veníamos, lo que hace poco para la verdad Histórica, y como aquél eterno subir o bajar por cuchilla no sea la función más entretenida, ni el talonar sin descanso la mula despeje el ánimo de la gana de adormecerse que a cada rato le asalta, contábamos cuentos, referíase historias, batallas, o recitábanse versos, a fin de acortar horas tan largas y tan pesadas (…) Era Usted como más leído y ladino, el historiógrafo de la sociedad ambulante aquella(…) Una vez entre tantas vínole a usted a las mientes el argumento de la famosa comedia de Moreto “El desdén con el desdén” , y nos lo narró sin perder una jota del texto, pero -cosa que el texto no trae- con acompañamiento de todos los pasajes salados de aquella risa alegre cordial, eterna; que para su propia felicidad le deparo Dios…
Sarmiento confiesa en la misma carta que no sabe la razón pero la comedia permaneció “estereotipada” en su memoria privilegiada y recuerda un parlamento del paje Polilla: Ego sunt pauper et inamoratis ¿Y de quién está enamorado Usted? “-Non, sinon escarmentatus…” . Estas reminiscencias juveniles renacieron en Madrid en 1846
donde llegó invitado por un editor el imprentero español Don Manuel Rivadeneyra. Su estadía en Madrid coincidió con el casamiento de la reina Isabel II con su primo el infante Francisco de Paula. Sarmiento fue testigo de aquel acontecimiento que se celebró como Dios manda, el Teatro del Príncipe puso en escena “El Desden con el desden”, es de imaginar que no faltó a la función y también es comprensible su decepción:
“… no obstante el grande aparato escénico y el talento de los primeros actores de Madrid, la pieza no me produjo el placer que yo esperaba. Mil veces mejor era el “Desden con el desden” que había oído en la Cordillera, repechando cuestas, representado por D. Saturnino Laspiur, sobre su mula parda y espoleando para no perder camino…”

Los recuerdos de aquellos años no lo alegraron al contrario poblaron esa noche madrileña de pena y melancolía. ¿Ese viaje en mula de 1827 habrá despertado una sucesión de recuerdos que concluiría en su status de exiliado en 1846? Ni los libros, ni los viajes por Estados Unidos y Europa pueden compensar la amargura de la injusticia de estar lejos de la tierra que ama y que testimonia en la carta a Don Saturnino Laspiur que se convierte en el documento liminar para concluir esta exégesis que fuimos desarrollando.

3. El Teatro en Buenos Aires durante 1868-1874

Después de Caseros se inicia una etapa extranjerizante en todos los campos : la
sociedad porteña desplaza los entretenimiento de origen español o campero y adopta el etilo de sociabilidad difundido por los ingleses el club los deportes, y la vida al aire
libre. Las mujeres adoptan el estilo ingles en peinados y vestimenta distribuyendo su tiempo en la asistencia a bailes familiares y de clubes privados, la ópera y los paseos al aire libre.
“Entre 1856 y 1900 – afirma Zayas de Lima- se levantaron en Buenos Aires treinta y seis teatros en los que se realizaron los más diversos espectáculos. Diez de estos edificios estaban alejados del centro, algunos casi en la periferia, en zonas como Flores y la Boca”
El viejo Teatro Colón emplazado en el predio que ocupa hoy la sede central del Banco Nación se inauguró en 1857 y fue cerrado en 1888. Con capacidad para 2500 espectadores se convirtió en el escenario iberoamericano donde se estrenaron las operas más importantes y desfilaron además los cantantes más afamados del mundo. En 1872 se inauguró el Teatro de la Opera –en el lugar que ocupa hoy el cine-teatro del mismo nombre-. Fue un digno sucesor del viejo teatro Colón en 1889 y 1900 cantó allí el gran Enrico Caruso.
Un público no tan exigente optará a partir, también, en 1872 al Teatro Variedades a la representación de operetas francesas mientras bebía cerveza en sus mesas. La zarzuela tendrá su lugar en el Teatro de la Alegría a partir de 1870. “Variete, vaudeville, opereta y can can eran ofrecidos en El Alcazar al que jóvenes alegres concurrían entre 1861 y 1875” . En 1870 cobra importancia la apertura del Teatro de la Alegría, receptáculo de los bailes de los negros que ya no se hacían en las calles sino en esta nueva sala. Coexistía un teatro culto que disfrutaban las familias tradicionales y la pujante burguesía argentina inmigrantes e hijos de inmigrantes afincados desde antes de la Organización Nacional y los que fueron llegando a partir del gobierno de Mitre y otro tipo de teatro popular disfrutado por sectores no tan educados o prejuiciosos de que el buen teatro es para los ricos. Una idea bastante distorsionada por ejemplo con respecto al Teatro Colón donde la entrada más barata cuesta treinta pesos y muchos lo estigmatizan como un divertimento de la oligarquìa.
Vale la pena mencionar como un espectáculo parateatral el primer corso que se realizó en Buenos Aires en 1869 a cuatro meses e la presidencia de Sarmiento el que asistió con grandes pomos bajo el poncho dispuesto a los juegos de agua. Entre las comparsas “Los Tenorios”, “La Estrella del Sur”, “Los Habitantes de la Luna”, “Los Hijos de Lucifer”, participó Juan Bautista Alberdi disfrazado de negro bailando y cantando la música y los versos que había compuesto para la ocasión.

ADELAIDA RISTORI, TOMASSO SALVINI y ENESTO ROSSI
El teatro, se convirtió en una de las actividades culturales más importantes. En las numerosas salas que he mencionado se ofrecieron las obras más renombradas de la lírica y dramática universales, y en las cuales actúaron Adelaida Ristori, Tomasso Salvini y Ernesto Rossi y a fin del siglo XIX Leonora Dusse y Sarah Bernhardt,
Como puede advertirse el teatro europeo ocupaba los centro de la escena teatral. En las crónicas de los diarios puede encontrarse, durante este período, esporádicamente, el estreno de un autor nacional.
Voy a detenerme en Adelaide o Adelaida Ristori que fue “eminente trágica italiana y una de las glorias más indiscutibles del arte dramático del pasado siglo
(XIX)” . Nació en Cividale (Friori) en 1821 y era hija del representante de la compañía Sardá por lo que desde niña piso las tablas, su primera salida fue en la obra Francesca Rimini. Como primera actriz debutó en la citada compañía cuando sólo contaba con diecisiete años. A partir de ese momento realizó giras por distintos teatros de Italia en Parma obtuvo sus primeros triunfos interpretando comedias de Goldoni,



pero donde su temperamento dramático hallo ambiente propio fue en la tragedia y en la interpretación de las grandes pasiones con arte soberano fue donde adquirió gran fama. Se casó en 1847 con el marqués de Caprónica, se retiró de la escena pero al presentarse en una función benéfica en 1854 fue tal éxito de Adelaida Ristori que al calor del aplauso se encendió de nuevo su vocación artística y volvió a la vida del teatro. Tres años más tarde triunfó en España.
En Paris representó en francés varias obras, entre otras Béatrix , de
Légouvé escrita ex profeso para la actriz En 1872 Emile Zola publicó La Cureé la novela –según su autor- trata de la vida estúpida y de crápula elegante de nuestros jóvenes ricos”. Maxime y Renée van al teatro con la intención de admirar a la Ristori, que había actuado en Paris varias temporadas, la última dos años antes de publicarse La Curee vale decir cuando Zola estaba en plena preparación de es a novela. En ella la Ristori interpreta en la capital francesa la traducción italiana de la Fedra de Racine, hecho nada chocante entonces .
Es evidente que la Ristori debió ser una actriz impactante. Alfonse de Lamartine le dedico una poesía escrita espontáneamente al salir del teatro que dice: De Alfieri en nuestro espíritu derramas/ la amarga hiel, las iras y el dolor/ y a las pàginas mudas de su drama/ das entusiasmo y luz, vida y color. Das tu sangre a sus sombras altaneras/ tú logras ser su intérprete, su igual,/ y al vivir con tu vida sus quimeras/ el genio os liga en vínculo inmortal. El drama agitador encierra en vano/ Cuantos ecos da el alma a la pasión/ de el no brota el dolor sin que tu/mano las cuerdas venga a bien el corazón. A Francia el Arno trágico le envía/ de Alfieri el triunfo a compartir con él/ a él le hizo Dios poeta, a ti poesía:/ la gloria os debe idéntico laurel. Tus acentos de dicha o de quebranto/ sin júbilo o dolor nadie escuchó/ lloramos si, pero antes ese llanto/de tu abrazado corazón salió.


La carrera de la Ristori continuó y su periplo escénico parece no tener límites Belgica, Alemania, Inglaterra, Turquía –donde dio treinta funciones en el famoso teatro Naum de Constantinopla en 1864 colmando su capacidad todas las noches - América y Australia celebraron a porfía su talento. Su figura, su rostro de una expresión admirable y su voz que dominaba lo mismo el tono de la ternura que presentan las pasiones trágicas y su gran atractivo físico también cautivó al público porteño y al teatrista presidente de aquél entonces.
…en septiembre de 1869 había llegado a Buenos Aires –escribe Mariano G.
Bosch- y debutado en el Teatro Argentino la mayor trágica del mundo
Y la que hasta el momento actual no ha sido aun superada. Adelaida Ristori
Estaba en plenitud d sus facultades, en esa edad en que el artista ha llegado
Al perfeccionamiento de los recursos, resultado de la contribución del estudio
la experiencia adquirida en largos años de actuación en las tablas y serenidad
consciente de la edad, que permite combinar convenientemente el todo. Tenía
la Ristoi 47 años, cuando por primera vez la admiraron los espectadores
porteños en el teatro de los triunfos de la Guevara y Matilde Díaz.

El debut de la Ristori fue con la tragedia en tres actos Medea de Lejouvè traducida para la actriz por José Montanelli , la reitiò en dos noches consecutivas, estrenando en la tercera funcion la Pia di Tolomeo tragedia en cinco actos de Carlo Marenco que según Bosch “ocasionó una verdadera conmoción en el público por el asombro y entusiasmo que produjo la genial interpretación” . La quinta función fue con Huidita, la primer tragedia que conoció Buenos Aires de Pablo Giacometti que la habìa escrito como Elisabetta, regina d`Inghiterra, especialmente para la Ristori. La sexta función fue con María Stuardo y la octaba se estrenó la Elisabetta, titulada gran drama histórico, en 5 actos.
Además interpretó los éxitos de su repertorio: Fedra de Racine, Tisbe de Victor Hugo; Mirra de Alfieri, Macbeth de Shakespeare. En el mes de octubre hizo lo propio con María Antonieta –drama histórico en cinco actos- de Giacometto y la tragedia Cam , la sacerdotisa –tragedia en tres escrita especialmente para ella por José Montanelli. Dejó para el final el estreno de Suor Teresa de Luigi Camoletti, el 28 de septiembre que repitió en varias funciones: “valiéndole –afirmó Bosch- uno de esos triunfos que hacen época en la historia de un artista”.
La primera representación de ella provocó un entusiasmo tan extraordinario y
Delirante que poco faltó para que el público invadiera la escena, al final de la
obra y la sacara en andas. Cuando después de su partida, volvió a Buenos Aires
por segunda vez, le pidieron que repitiera esa felicísima pieza y una noche de las
que la dio, el público frenético, encabezado por el más entusiasta de sus
admiradores, don Jaime Llavallol, la esperó a la salida del teatro y desatando los
caballos de su coche la llevaron hasta el hotel donde vivía, tirando todos de él,
como cierta vez se había hecho con Manuelita Rosas y más tarde se haría con
Don Bartola, cuando su jubileo .

De acuerdo con las crónicas de la época el público vivió con entusiasmo la temporada teatral de 1869. Sobre todo porque era una de las primera actrices de reconocido nivel mundial que visitaba la ciudad de Buenos Aires. Los memoriosos recordarían a Matilde Diez (Madrid, 1818 - † 15 de enero de 1883) aunque Bosch dirá que esta actriz es de otro orden y nunca del novísmo arte italiano “que llegaba representado de tan brillante manera; que los teatros de diez años a esa parte no habían ofrecido más notabilidad ponderable que la Ducló o Mac Kay” .
Los años 1867, 69, 71 y 73 fueron de gran apogeo para el teatro en Buenos Aires por la presencia de Mac Kay, la Ristori, Salvini y Rossi el público disfrutó a esa “la línea de las más altas cumbres en el arte teatral” hasta el estallido de la Guerra de la Triple Alianza primero y después la epidemia de fiebre amarilla conspiraron con las finanzas de las compañías extranjeras que tanto deleitaban a quienes vivián o visitaban a la Gran Aldea.
El año 1871 será recordado por la epidemia de fiebre amarilla que azotó a la Gran Aldea, pero en la historia del teatro quedará registrada la visita de Tomasso Salvini y Ernesto Rossi.
Salvini contaba con cuarenta y dos años. Nació en Milan en 1829, debutó a los catorce años, sin preparación ni estudios, para sustituir a un artista que estaba enfermo “y lo hizo a regañadientes porque el papel que le encomedaron era un papel gracioso y a Salvini no le gustaba reirse en el Teatro. El se sentía atraído por la tragedia. Las noches que en el teatro no se hacían tragedias, Salvini rogaba a su padre que le dejara en casa” . Su padre también actor lo puso en manos del maestro Gustavo Modena y permaneció en su compañía aprendiendo el oficio del arte escénico, después continuó su carrera en la compañía del Real de Nápoles.
…de cuerpo recio y fuerte, rostro enérgico y anguloso, ojos verdosos.
Su voz era grave y ronca y adquiriendo en los momentos álgidos de sus
Interpretaciones, la intensidad terrible del rugido de la fiera, podía
Dominarse, podía aplacarse, pero siempre y en todos los momentos
conservaba la gravedad imponente. Los viejos decían que tenía más
intensidad que Casacuberta tenía más bellas inflexiones, transiciones
más definidas y sobre todo dulzuras más tiernas y dolientes. Salvini
asombraba más pero enternecía menos .
Salvini debutó en el Teatro Colón con Salivan o el artista y el comerciante de Melesville –una pieza donde encontramos elementos de la tragedia y de la comedia en tres actos-. Pero donde la crítica de la época coincide que actuó de una manera memorable fue en Josué el guardacosta.
Era un marinero auténtico, rudo, tosco, bueno y simpático, con otra voz con
otros modales, otro modo de caminar, otra figura. Aquel no era el artista que
hiciera noches atrás Sullivan ni Orestes, ni el que tomara parte en Pamela
de Goldoni , aquél era otro irreconocible .
Creo que todo actor debe ser arrebatado por la emoción –escribió Salvini- que representa. No tan sólo ha de experimentar emoción una o dos veces, o cuando estudia su papel, sino que ha de sentirla en mayor o menor grado, no importa cuando represente el papel, ya sea por primera o por milésima vez; tan sólo de este modo conmoverá el corazón de sus espectadores.
El otro genial italiano de las tablas fue Enrique Rossi. Debutó el 7 de octubre en el antiguo teatro Coliseo con un drama: Los dos sargentos basado en el melodrama francés El mendigo de Bruselas la que repitió en tres ocasiones. Interpretó Romeo y Julieta, Luis XI, Otelo, La fuerza de la conciencia y Hamlet.
En Kean y en Otelo estaba irreprochable y su interpretación se ajustaba en un todo a la justa concepción de esos dramas, y llenaba de orgullo a los espectadores argentinos que habían visto esos papeles representados por Juan Aurelio Casacuberta en 1839, de idéntica manera cual si ambos artistas los hubieran comprendido con la igualdad de criterio más asombrosa y rara”.
El 7 de noviembre después de dieciocho funciones en el teatro Alegría paso a Colón, donde dio doce representaciones de sus grandes éxitos y estrenó Sardanápalo de Lord Byron, El campanero de San Pablo de Dumas, El Cid Campeador, Felipe II de Alfieri.
Como lo había hecho Salvini dejó Buenos Aires y partió hacia la ciudad de Rosario.
Hemos terminado este recorrido y lo hacemos con un dejo de nostalgia. “La barbarie de la especialización” ha destruido ese espíritu grande de hombres apasionados no solamente por la política, apasionados por todo lo que nos ofrece la vida y dentro de esas incontables posibilidades nos permite jugar a través del teatro. Y Sarmiento el hombre del gesto adusto conoció ese juego desde sus entrañas mismas y disfrutando las buenas actuaciones y maldiciendo seguramente las malas pensando como Juan de Mairena en alguna de esas noches malogradas de teatro que no hay mejor espectador que aquél que se queda en su casa.
Sarmiento actor, escenógrafo, crítico teatral y buen espectador. Que más podemos pedirle ante tanta pobreza espiritual que nos circunda.











ESTA SEMANA EN EL TEATRO COLÓN 23 al 30 de mayo




Jueves 26 de mayo. 20:30 horas. Orquesta Filarmónica
de Buenos Aires.
Tercer concierto del ciclo 2011, con la dirección del maestro Arturo Diemecke y la participación del marimbista mexicano Saúl Medina como solista. Integran el programa el Concierto Otoñal para Marimba y Orquesta, de Arturo Diemecke, en carácter de primera audición en Latinoamérica, y la Sinfonía Nº 1 de Gustav Mahler . Localidades desde $10.


Viernes 27 de mayo. 20:30 horas. Estreno de El Sirviente, primer trabajo de Eugenio Zanetti en el Teatro Colón.
La ópera de cámara en un acto, con la dirección de orquesta del maestro Rodolfo Fisher, se desarrollará entre el Foyer y el Salón Dorado. El público seguirá la trama acompañando a los cantantes por los diversos espacios propuestos en esta atrapante e inusual puesta. Esta semana, El Sirviente repite el 28 de mayo a las 20:30 y el 29 de mayo a las 17:00 horas. Localidades, $60.


Continúan las visitas guiadas.
Todos los días (inclusive los feriados), desde las 09:00 horas hasta las 15:45 (horario en el que sale el último grupo). Hay visitas cada 15 minutos. El valor del bono contribución es de $20 para argentinos y $60 para extranjeros. Para más información llamar al 4378-7127/8 o escribir a visitasguiadas@teatrocolon.org.ar.



Las localidades pueden ser adquiridas en la boletería del Teatro Colón, Tucumán 1171 o ingresando a www.teatrocolon.org.ar.
Para más información, comunicarse con el 4378-7109 o ingresar a www.teatrocolon.org.ar

viernes, 4 de marzo de 2011

CARTA ENVIADA POR EL NUEVO RECTOR DEL COLEGIO DEL SALVADOR


Lic. Ricardo Moscato
Rector del Colegio del Salvador de Buenos Aires

Querida Comunidad educativa:

El agua de la fuente del patio del Sagrado Corazón es quizá uno de nuestros símbolos mas queridos. Símbolo de la vida, de la frescura de lo nuevo que renace y se comunica. Testigo de tantas generaciones, este año lo será de los que ingresan y de los que permanecen, desde los más chiquitos de Salita de dos, la camada 158 y futuros egresados del 2026, hasta los más grandes de Quinto año, la 143.

La identidad, como el agua de la fuente, se renueva con la pertenencia y la pertinencia. La identidad ignaciana nos da la solidez de nuestra forma vital. Se es porque se pertenece: a la Iglesia, a la Compañía de Jesús, a nuestra ciudad y al país. Y educamos desde la pertinencia de nuestro proyecto educativo, que busca tejer pacientemente, en tiempos de desbordes y desamarres, las filiaciones posibles con Dios y con el prójimo, con el saber y los valores.

El P. General, Adolfo Nicolás, en su reciente visita nos hablaba de fronteras, horizontes y caminos. Y nos recordaba que hoy en educación estamos desafiados especialmente por “la frontera de la profundidad y de la universalidad". Los invitamos como familias y miembros de la comunidad educativa a cruzarlas hacia el Horizonte del Evangelio por el camino de la educación y de la espiritualidad ignaciana. Para sentir y gustar la presencia y la acción de Dios en todas las personas y circunstancias y así encontrar en nuestro Colegio educación, sentido y trascendencia.

Por eso el lema de este año: "Educar en el camino ignaciano de la profundidad desde la conversión del corazón"
Profundidad de la calidad educativa que lo es también de equidad. Todos sabemos que una buena educación de base es la puerta de entrada a la educación a lo largo de toda la vida. No contar con ella excluye del futuro siendo casi la única vía de salida de la exclusión social, económica y cultural. Por otra parte es la mejor forma para hacer “de habitantes ciudadanos” que participen activamente en la vida pública y colaboren en la construcción de un país próspero, justo y solidario Profundidad de los estudios para abrir el mundo a las nuevas generaciones y hacer gustar el tesoro de la herencia cultural, de los lenguajes clásicos y nuevos, incluyendo las nuevas tecnologías, motivando la creatividad en tiempos de cambios acelerados. Profundidad ante una escolaridad de baja intensidad, que afecta la educación de nuestro país donde los chicos están en las aulas pero frecuentemente no estudian ni aprenden. Profundidad, que ante los desiertos de la superficialidad y la desorientación “es la mejor traducción actualizada del Magis”. Y ante todo profundidad interior y conversión del corazón para responder al llamado de la vida nueva del Encuentro con el Señor

Deseamos que nuestra institución crezca en calidad educativa desde su calidad evangelizadora e ignaciana. Que no seamos de “baja intensidad”. Fortalezcamos el compromiso, la creatividad para innovar y la fidelidad para actualizar la identidad. Y en tiempos alterados es nuestro deber decir claramente: “Cuidado, aquí hay chicos y jóvenes educándose”. Les pedimos amor, respeto y responsabilidad. Dejemos afuera los malos ejemplos, las malas palabras, los gestos amargos y enojados, la agresión verbal o física. Que la alegría y el buen espíritu sea nuestro signo exterior.

Es urgente fortalecer entre todos la vocación por aprender y enseñar, por pensar, e investigar, por formarse para ayudar a resolver problemas complejos especialmente para los más pobres y excluidos, para ser mejores cristianos y argentinos

Queremos que los grandes ideales no reemplacen el taller de la fidelidad cotidiana. A su vez, que estos ideales nos animen en una intervención potente y efectiva de formación basada no solo en lo que los alumnos tienen interés de aprender sino en lo que tienen derecho a aprender. Y como nos enseña San Ignacio: "no asustarse de las grandes empresas y sin embargo tener en cuenta las pequeñas cosas, eso es de Dios" profundizando una educación que integre los ojos de la inteligencia con los ojos del corazón.

Algunas prioridades para compartir este año

• Fortalecernos como ámbito de formación, confianza y amparo. Educar es no dejar solos a niños y jóvenes frente a situaciones críticas. Es trabajar día a día la calidad de nuestra propuesta educativa. No “así no mas o más o menos”, sino luchando por el MAGIS*, en cada aula, en cada trabajo, en cada detalle consolidando articulación, cohesión y coherencia entre todos los niveles y áreas del colegio
• Cuidar el trato, las formas y el lenguaje. En una Argentina de “acción directa” y falta de respeto a la ley y los procedimientos debemos insistir en recuperar la palabra y valorar las formas. Aquí damos la palabra para que se aprenda a tomarla y compartirla. Aquí enseñamos a estar anclados en la Palabra para gustar la palabra. Promovamos entonces el gusto por la palabra bien dicha, bien escrita, bien leída. Como comunidad educativa cuidar el trato entre nosotros implica diálogo sincero y límites claros : “así no”, “acá no” explicitados con cariño y respeto desde un sano vínculo educativo que hace crecer
• Orientar y acompañar un universo de sentido. A través de los distintos espacios curriculares, de relatos, juegos, palabras y números, ciencias y tecnologías, del deporte, del arte y de la música podemos y debemos intermediar entre los hechos y su significación. Es provocar el diálogo entre fe y cultura para no quedar pegados a la crudeza de una realidad fragmentada e incomprensible “buscando y hallando a Dios en todas las cosas” al decir de San Ignacio.
• Marcar diferencia con el entorno, y establecer la distancia de perspectiva que habilite nuevas comprensiones tan necesarias ante un mundo que cambia rápidamente. Nos ayuda el discernimiento ignaciano. No repitamos aquí lo peor de afuera. Difundamos afuera lo mejor de adentro. Seamos capaces de compartir lo bueno que cultivamos en conocimientos, valores y actitudes. Encarnemos el “ser con y para los demás”, no el “sin y contra los demás”
• Profundizar una pedagogía creadora de nuevos sentidos y conductas.Una pedagogía de la presencia y del encuentro que reconozca en cada acto educativo “un registro de la igualdad” (los derechos) junto con un “registro de la asimetría” (el ejercicio responsable de la autoridad educativa). Las instituciones no forman por inercia: se necesitan personas formando a personas. Como nos recordaba Benedicto XVI las buenas estructuras ayudan pero no bastan. Es necesario el vínculo pedagógico personalizado, la decisión personal, la conversión del corazón
• Fortalecer la formación de líderes ignacianos con y para los demás continuando con las experiencias espirituales y de una solidaridad sincera y activa a través de los medios pastorales e institucionales que disponemos (Encuentros con Cristo, EE, Voluntariado, Misión, Comunidades, Aprendizaje-servicio, colaboración de Padres en la Obra San José, Fe y Alegría y otras)
Este año comenzamos con un signo externo que quiero compartir con todos ustedes. La Compañía de Jesús continúa con la puesta en valor de la Manzana del Salvador y ha comenzado con la restauración de nuestro histórico frente sobre Callao y la antigua comunidad.

Dentro del colegio se ha reacondicionado un espacio propio para Primer Grado con la instalación de tres nuevas aulas y un patio y se ha habilitado una nueva área para la Dirección de Secundaria. Estas son algunas obras externas para continuar con nuestra misión educativa. Lo hacemos desde el camino ignaciano que tiene bastante de la vida oculta de Jesús en el Evangelio y algo de la vida publica. La vida oculta con su riqueza de fundamento, de gestación silenciosa, donde predomina un trabajo de acompañamiento personal, de entrenamiento perseverante, de aprendizaje de la humildad. Y de vida pública sirviendo a los demás con sencillez, creatividad y responsabilidad, especialmente a los más frágiles y excluidos.

Como comunidad educativa estamos convocados, una vez más, a ser “profetas de esperanza”, predicadores del “a pesar de todo” a través del ejemplo personal y comunitario de nuestras vocaciones educadoras como padres y docentes. Nos lo dice el P. General: “es una esperanza a pesar de todo, y este a pesar de todo es muy importante… San Pablo lo usa para nuestros pecados, para nuestra debilidad… Dice a pesar de todo la Gracia de Dios está siempre con nosotros. Sí, pero... ¿y si el pecado abunda? Ahí viene la segunda palabra de San Pablo: entonces la Gracia, todavía mucho más. O sea las dos palabras de San Pablo son “a pesar de todo” y “todavía mucho más”. Estas son palabras de esperanza, son palabras que nos pueden ayudar siempre que nos encontremos en dificultad...”

Agradeciéndoles toda la confianza y el esfuerzo por sostener este proyecto educativo nos ponemos bajo la protección de Nuestra Señora de los Milagros, patrona de los jesuitas argentinos, para que como Madre nos anime en el camino de educar en profundidad desde la conversión autentica de nuestros corazones.
Bienvenidos al Colegio del Salvador y unidos en oraciones, los saludo en Cristo, Nuestro Señor.
Lic.Ricardo Moscato


*Magis
Expresión propia de la espiritualidad ignaciana que muestra la tendencia de la persona a encausar sus acciones, intenciones y operaciones en tanto busquen la mayor gloria de Dios y servicio del hombre. Es una opción por la excelencia, por esforzarse al máximo para alcanzar las más altas metas, no sólo para provecho propio sino también y principalmente para el desarrollo y promoción humana integral.

Punto central de la espiritualidad Iganaciana que invita a la persona a experimentar su vida en torno de la búsqueda del "más" (Magis) para servir mejor, realizando conscientemente el servicio en lo cotidiano buscando, hallando y poniendo en práctica el querer de Dios a través de relaciones más humanas, respetuosas y solidarias con los demás y las demás para la mayor gloria de Dios.

De forma un tanto atrevida podemos decir que magis es ante todo el querer que tuvo Jesús al venir al mundo ya que hace referencia a la búsqueda y perfección del Reino de Dios, y esa perfección se hace visible en la medida en que el hombre va buscando día tras día un enlace entre Dios, el hombre mismo y su prójimo, el magis es la escencia divina proyectada a resultados humanos que día a día va construyendo y perfeccionando, dicha perfección es fortalecida en el descubrimiento y enmendadura de los propios errores. Siempre el aumentar las propias capacidades de servicio, de estar pendientes de los otros, en su camino específico; en pro de trascender y hacer de su vida un eslabón arraigado al Señor.

El Magis...Es el eje central de la comunidad de San Ignacio de Loyola. El servicio, máximo a los demás, reconocer que nuestros hermanos necesitan de otros, como él que se anime a ayudarlo y de esa forma contruir una sociedad, más sencible y dispuesta a trabajar y luchar por la igualdad de oportunidades y derechos , incluso de los menos favorecidos.

El magis es una de las convicciones más enriquecedoras del pensamiento de Ignacio, dentro del cual él ve que para Dios se debe dar lo mejor y lo más grande que uno tenga para ofrecerle de sí mismo, para él lo más importante es lo mayor; no lo bueno sino lo mejor para su Dios y todo para su mayor gloria en el cielo y con ello el bien de nuestras almas y así alcanzar la salvación.

El Magis ignaciano no es simplemente búsqueda de calidad o excelencia, porque esto fácilmente puede ser interpretado en criterios de la competitividad excluyente que se opone a la propuesta cristiana porque prescinde de la fragilidad y la vulnerabilidad de lo humano. El Magis se diferencia de cualquier otra forma de “mejoramiento” por la motivación en la que tiene origen y por el fin al que se orienta. No se trata del deseo de ser más o mejor por el propio esfuerzo personal, sino de un ejercicio de acogida al don de Dios que nos hace capaces de elegir aquello que más nos conduce a nuestro fin último, entendiendo éste como la misión concreta a la que somos llamados como testigos de la fe cristiana en el servicio a los otros.

En resumen magis es Buscar la excelencia cristiana, humana, personal y académica(salgado)

Es uno de los pilares de la espiritualidad Ignaciana, se trata de dar siempre mas allá de lo que estas llamado a dar. Hacer lo mejor para servir, para vivir, para salir de si mismo. Comprometerte con lo mejor que tienes por dar.

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martes, 15 de febrero de 2011

martes, 8 de febrero de 2011

MONSERRAT CABALLÉ DOCTORA HONORIS CAUSA POR LA UNIVERSIDAD DE BARCELONA



Montserrat Caballé, doctora honoris causa por la Universidad de Barcelona
La soprano ha resaltado que se considera una mujer afortunada porque la música ha guiado su vida



Barcelona. (EFE).- La soprano catalana Montserrat Caballé, una de las voces más singulares de la historia de la ópera, ha sido investida hoy doctora honoris causa por la Universidad de Barcelona, en un acto en el paraninfo en el que se ha emocionado y donde ha hecho un llamamiento en favor de la paz y la convivencia.

La cantante ha sido apadrinada por el catedrático de Historia de la Música Xosé Aviñoa, quien ha explicado que fueron los Amigos del Liceo los que sugirieron este doctorado y que la Universidad "aceptó gustosamente", puesto que así se puede reconocer la trayectoria de una soprano convertida "en uno de los personajes de más relevancia de la historia de la interpretación operística universal".

Aviñoa ha recordado que con sólo ocho años ya quiso felicitar las Navidades a su familia con la interpretación de "Un bel di vedremo" de "Madama Butterfly" y no ha escondido que las dificultades económicas por las que pasaba su familia la llevaron incluso a trabajar ocasionalmente en una tienda de comestibles de joven.

Sin embargo, gracias a la ayuda de la familia Bertrand, Caballé pudo iniciar sus estudios de canto y sacar provecho de su proverbial voz y de su célebre 'fiato'.

Xosé Aviñoa ha repasado su debut en los principales teatros de ópera del mundo y no ha obviado que, en el caso del Liceo de Barcelona, donde interpretó su primer concierto a los 29 años, ha mantenido un idilio que "sigue vivo, a pesar de algunas circunstancias que, en determinadas épocas, lo han entelado por decisiones institucionales no siempre acertadas".



La soprano catalana Montserrat Caballé recibe el abrazo del decano de la Universidad de Barcelona Didac Ramirez tras ser investida este mediodía Doctora Honoris Causa por la Universidad de Barcelona en reconocimiento a su trayectoria internacional.- EFE


Arropada por su familia, con su marido y su hija Montserrat en primera fila, Montserrat Caballé ha reconocido que ha debido aguantar las lágrimas cuando el rector Dídac Ramírez ha pronunciado las pertinentes palabras de investidura, le ha colocado el birrete, y le ha entregado un anillo y unos guantes blancos, como símbolo de la pureza.

Apoyada en una muleta, la nueva doctora ha iniciado su discurso reconociendo que le faltaba el aire y que desearía tener "una riqueza de vocabulario y una facilidad de palabra que una ocasión tan especial merece".

Aunque ha hecho una mención a la familia Bertrand y al doctor Rocha y ha resaltado que se considera una mujer afortunada porque la música ha guiado su vida, sus palabras han abandonado pronto esta senda y lo que ha querido es adentrarse, como embajadora de la UNESCO, en el camino de la cultura de la paz e incluso del ecologismo.

En este sentido, ha hablado del "maravilloso planeta Tierra", al que ha calificado de milagro del Universo, donde se desarrolla la convivencia: "Aunque los humanos nos hayamos olvidado y el deterioro del planeta va en aumento, incrementándose la pobreza a pasos agigantados" y con "guerras absurdas" que se generan por la confrontación de ideologías diversas.

A su juicio, lo primordial en este momento es que se unan los esfuerzos para conseguir la paz, la convivencia y el desarrollo de la ciencia.

Asimismo, ha aseverado que los Derechos Humanos "no se tienen, ni se ofrecen, sino que se conquistan y se merecen cada día", y ha agregado que la paz en el mundo "empieza en uno mismo. Sin futuro compartido, no habrá futuro", ha apostillado.

Por su parte, el rector Dídac Ramírez ha mantenido que la incorporación de la doctora Montserrat Caballé a la universidad barcelonesa aportará las virtudes que la caracterizan: "la profesionalidad, el sentimiento, el humanismo, la alegría y el optimismo contagioso".

El título de la universidad barcelonesa se suma a los que Montserrat Caballé ya tiene de México, Moscú, Valencia, Santander y Nápoles.

El coro de cámara Dyapason ha puesto el toque musical al acto, al que, entre otros, han asistido el secretario de Universidades de la Generalitat, Antoni Castellà, el director general del Liceo, Joan Francesc Marco, y el ex rector de la Universidad de Barcelona Josep Maria Bricall.

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JAVIER MARÍAS:LA ZONA FANTASMA Discusiones Ortográficas I para EL PAIS DE MADRID




No sé si una de las funciones, pero desde luego uno de los efectos y grandes ventajas de la ortografía española era, hasta ahora, que un lector, al ver escrita cualquier palabra que desconociera (si era un estudiante extranjero se daba el caso con frecuencia), sabía al instante cómo le tocaba decirla o pronunciarla, a diferencia de lo que ocurre en nuestra hermana la lengua italiana. Si en ella leemos “dimenticano” (“olvidan”), nada nos indica si se trata de un vocablo llano o esdrújulo, y lo cierto es que no es lo uno ni lo otro, sino sobresdrújulo, y se dice “diménticano”. Lo mismo sucede con “dimenticarebbero” (“olvidarían”), “precipitano”, “auguro” y tantos otros que uno precisa haber oído para enterarse de que llevan el acento donde lo llevan: “dimenticarébbero”, “prechípitano”, “áuguro”. Del francés ni hablemos: es imposible adivinar que lo que uno lee como “oiseaux” (“pájaros”) se ha de escuchar más o menos como “uasó”. El inglés ya es caótico en este aspecto: ¿cómo imaginar que “break” se pronuncia “breic”, pero “bleak” es “blic”, y que “brake” es también “breic”? ¿O que la población que vemos en el mapa como “Cholmondeley” se corresponde en el habla con “Chomly”, por añadir un ejemplo caprichoso y extravagante, y hay centenares?

Este considerable obstáculo era inexistente en español –con muy leves excepciones– hasta la aparición de la última Ortografía de la Real Academia Española, con algunas de sus nuevas normas. Vaya por delante que se trata de una institución a la que no sólo pertenezco desde hace pocos años, sino a la que respeto enormemente y tengo agradecimiento. El trabajo llevado a cabo en esta Ortografía es serio y responsable y admirable en muchos sentidos, como no podía por menos de ser, pero algunas de sus decisiones me parecen discutibles o arbitrarias, o un retroceso respecto a la claridad de nuestra lengua. Tal vez esté mal que un miembro de la RAE objete públicamente a una obra que lleva su sello, pero como considero el corporativismo un gran mal demasiado extendido, creo que no debo abstenerme. Mil perdones.

Lo cierto es que, con las nuevas normas, hay palabras escritas que dejan dudas sobre su correspondiente dicción o –aún peor– intentan obligar al hablante a decirlas de determinada manera, para adecuarse a la ortografía, cuando ha de ser ésta, si acaso, la que deba adecuarse al habla. Si la RAE juzga una falta, a partir de ahora, escribir “guión”, está forzándome a decir esa palabra como digo la segunda sílaba de “acción” o de “noción”, y no conozco a nadie, ni español ni americano (hablo, claro está, de mi muy limitada experiencia personal), que diga “guion”. Tampoco que pronuncie “truhán” como “Juan”, que es lo que pretende la RAE al prohibir la tilde y aceptar sólo “truhan”. De ser en verdad consecuente, esta institución tendría que quitarle también a ese vocablo la h intercalada (¿qué pinta ahí si, según ella, se dice “truan” y es un monosílabo?), lo mismo que a “ahumado”, “ahuyentar” y tantos otros. O, ya puestos, y siguiendo al italiano y a García Márquez en desafortunada ocasión, ¿por qué no suprimir todas las haches de nuestra lengua? Los italianos escriben “ipotesi”, “orrore”, “eresia” y “abitare”, el equivalente a “ipótesis”, “orror”, “erejía” y “abitar”. Y dado que la Academia parece inclinada a facilitarles las cosas a los perezosos e ignorantes suprimiendo tildes, no veo por qué no habría de eliminar también las haches. (Dios lo prohíba, con su hache y su tilde.)

En cuanto a “guié” o “crié”, si se me vetan las tildes y se me impone “guie” y “crie”, se me está indicando que esas palabras las debo decir como digo “pie”, y no es mi caso, y me temo que tampoco el de ustedes. Hagan la prueba, por favor. Tampoco digo “guió” y “crió” como digo “vio” o “dio”, a lo que se me induce si la única manera correcta de escribirlas es ahora “guio” y “crio” (en la Ortografía de 1999 poner o no esas tildes era optativo, y no alcanzo a ver la necesidad de privar de esa libertad). En cuanto a “riáis” o “fiáis”, si yo leo “riais” y “fiais”, como ordena la RAE, me arriesgo a creer que he de pronunciar esas formas verbales igual que la segunda sílaba de “ibais”, lo cual, francamente, no es así. Y si leo “hui” en vez de “huí”, nada me advierte que no deba decir esa palabra exactamente igual que la interjección “huy” (tan frecuente en el fútbol) o que “sí” en francés, es decir, “oui”, es decir, “ui”. Si un número muy elevado de hablantes percibe todos estos vocablos como bisilábicos con hiato, y no como monosilábicos con diptongo, ¿a santo de qué impedirles la opcionalidad en la escritura? La RAE parece tenerle pánico a la posibilidad de elegir en cuestión de tildes (que es algo menor y que no afecta a la sacrosanta “unidad de la lengua”). Pero es que además es incongruente en eso, porque sí permite dicha opcionalidad en “periodo” y “período”, “policiaco” y “policíaco”, “austriaco” y “austríaco” (yo siempre las escribo sin tilde), lo mismo que en “alvéolo” y “alveolo”, “evacúa” y “evacua” y otras más. ¿Por qué no permitir que cada hablante opte por “truhán” o “truhan”, como aún puede hacerlo (por suerte) entre “solo” y “sólo”, “este” y “éste”, “aquel” y “aquél”? La posibilidad de seguirles poniendo tildes a estas palabras no es para mí irrelevante. ¿Cómo saber, si no, lo que se está diciendo en la frase “Estaré solo mañana”? Si se la escribe en un mail un hombre a su amante, la diferencia no es baladí: sin tilde significa que estará sin su mujer; con tilde que mañana será el único día en que estará en la ciudad. No es poca cosa, la verdad. Por menos ha habido homicidios.


© EDICIONES EL PAÍS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200

lunes, 7 de febrero de 2011

JAVIER MARÍAS LA ZONA FANTASMA Discusiones ortográficas II




Además de las expuestas el pasado domingo, hay algunas objeciones que quisiera hacer a las nuevas normas de la reciente Ortografía de la Real Academia Española y de las otras veintiuna, sobre todo americanas, que la han acordado por unanimidad.

a) Mayúsculas y minúsculas. En realidad no entiendo por qué tal cosa ha de ser regulada, ya que, a mi parecer, pertenece al ámbito estilístico personal de cada hablante –o, mejor dicho, de cada escribiente–. Habrá ateos que escriban siempre “dios” deliberadamente, y todo creyente optará por “Dios”, por poner un ejemplo extremo. Según la RAE, supongo, habría que escribirlo en toda ocasión con minúscula, ya que ha decidido que todos los nombres que sean comunes (“rey”, “papa”, “golfo”, “islas”, etc.) han de ir así obligatoriamente aunque formen parte de lo que para muchos hablantes funciona como nombre propio. Así, “islas Malvinas”, “papa Benedicto”, “mar Mediterráneo” o “rey Juan Carlos”. E, igualmente, al referirse a un rey concreto, omitiéndole el nombre, habría que escribir “el rey” y nunca “el Rey”. Yo no pienso seguir esta norma, porque considero que algunos títulos y nombres geográficos funcionan como nombres propios y topónimos, o son sustitutivos de ellos. Cuando en España decimos “el Rey” –y dado que sólo hay uno en cada momento–, utilizamos esa expresión como equivalente de “Juan Carlos I”, algo a lo que casi nadie recurre nunca. De la misma manera, “Islas Malvinas” funciona como un nombre propio en sí mismo, equivalente a “República Democrática Alemana”, que era el oficial del territorio también conocido como Alemania Oriental o del Este. Según las últimas normas, deduzco que nos tocaría escribir “la república democrática alemana”, con lo cual no sabríamos bien si se habla de un país o de qué. Si yo leo “el golfo de México”, ignoro si se trata de una porción de mar o de un golferas mexicano –tal vez del golferas por antonomasia, ¿acaso Cantinflas?–. Y si leo “príncipe de Gales”, dudo si se me habla del tejido así llamado o del heredero a la corona británica.

b) Zeta. La RAE ha decidido que el nombre de esa letra se escriba sólo con c, porque con ésta se representa ese sonido –en parte de España– antes de e y de i. Siempre me pareció tan adecuado que el nombre de cada letra incluyera la letra misma que durante largo tiempo creí que la x se escribía “equix”, aunque todos digamos “equis” y así se escriba de hecho. Pero es que además el reciente Diccionario panhispánico de dudas, de la misma RAE, valida grafías como “zebra” (aunque la juzga en desuso), “zinc” o “eczema”. Y, desde luego, no creo que se oponga a que sigamos escribiendo “Ezequiel” y “Zebulón”. No veo, así pues, por qué “zeta” pasa a ser ahora una falta. No está mal que haya algunas excepciones o extravagancias ortográficas en las lenguas, y en español son tan pocas que no veo necesidad de suprimirlas.

c) Qatar. La RAE decide que este país y sus derivados –“qatarí”– se escriban con c. El origen de esa peculiar grafía –aceptada en casi todas las lenguas– está, al parecer, en la recomendación de arabistas, que distinguen dos clases diferentes de fonema /k/ en árabe. Por eso, arguyen, se escribe “Kuwait” y se escribe “Qatar”, pese a que nosotros percibamos el fonema en cuestión de una sola manera. La representación gráfica de las palabras –eso lo sabe cualquier poeta– tiene un poder evocativo y sugestivo que las nuevas normas desdeñan. Si yo leo “Qatar”, en seguida se me sugiere un lugar exótico y lejano. Si leo “Catar”, en cambio, lo primero que me viene a la imaginación es una cata de vinos. Pero es que además, para ser consecuente, la RAE tendría que condenar la ortografía “Al Qaeda” y proponer “Al Caeda” o quizá “Al Caida” o quién sabe si “Al Caída”. Los internautas iban a tener graves problemas para encontrar información sobre esa organización terrorista, desconocida en el resto del mundo, y de la que lamentablemente hoy se habla a diario.

d) Ex. Decide la RAE que no se separe ese prefijo del vocablo que lo acompañe, y que se escriba “exmarido”, etc. Sin embargo, y dado que en español hay numerosas palabras largas que empiezan por “ex” sin que esa combinación sea un prefijo, un estudiante primerizo de nuestro idioma puede verse en dificultades para saber si “exayuntamiento” es un vocablo en sí mismo o si “exacerbación” o “execración” se componen de dicho prefijo y de las inexistentes “acerbación” y “ecración”.

e) Adaptaciones. Las grafías “mánayer” o “pirsin”, que la RAE propone, son tan irreconocibles como lo fue “güisqui” en su día (fea y además mal transcrita, como si escribiéramos “güevos”). En cuanto a “sexi”, es directamente una horterada, siento decirlo.

En la Academia hay quienes consideran que discutir y objetar a estas cosas es perderse en minucias. Puede ser. Pero habrá de concedérseme que también lo es, entonces, dictaminar sobre ellas y aplicarles nuevas normas. Si la Ortografía se ha molestado en mirarlas, no veo por qué no debamos hacerlo quienes estamos en desacuerdo con sus modificaciones. Termino reiterando lo que ya dije hace una semana: mis modestas objeciones no me impiden reconocer el gran trabajo que, en su conjunto, supone la nueva Ortografía, obra admirable en muchos sentidos. Habría sido redonda si no hubiera querido enmendar lo que quizá ya estaba bien, desde su versión de 1999. Porque para mí nuestra lengua es ahora un poco menos elegante y menos clara.

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